Casi todo el mundo conoce su margen medio. Casi nadie conoce el margen de cada cosa que vende. Y el margen medio esconde exactamente el problema que necesitas ver.
Por qué el promedio miente
Un negocio con un margen medio del cuarenta por ciento parece sano. Pero ese cuarenta por ciento puede salir de tres líneas: una al setenta, una al treinta y una al menos diez.
La línea que pierde dinero está subvencionada por las otras dos, y como nadie lo mira por separado, sigue vendiéndose. Peor todavía: si es la que más se vende, cada esfuerzo comercial que haces empeora el resultado.