No hace falta un cuadro de mando con dieciocho indicadores. Hacen falta cuatro números a la semana, quince minutos, y no saltárselo el mes en que da miedo mirarlo.
Cada viernes: cuatro números
Quince minutos, el mismo día y a la misma hora. Se apuntan en una hoja, uno debajo de otro, semana tras semana. La serie histórica es lo que da valor al ejercicio: un número aislado no dice nada, doce semanas seguidas dicen todo.
- Saldo real hoy. Lo que hay en la cuenta del negocio.
- Entradas confirmadas del mes. Factura emitida y fecha comprometida.
- Salidas seguras del mes. Todo lo que va a salir aunque no vendas nada.
- Conversaciones nuevas de venta esta semana. El indicador adelantado: dice cómo estará la caja dentro de dos meses.
El cuarto es el que convierte el ejercicio en útil en lugar de en un ritual de ansiedad. Los tres primeros describen el presente. El cuarto es el único que anticipa, y por eso va en el mismo cuadro.