Contratar es la decisión que más compromiso genera de todas las que vas a tomar. Un cliente malo se acaba. Un contrato de alquiler se termina. Una persona a la que has contratado depende de ti para vivir.
Las cuatro señales de que ya toca
Las cuatro a la vez, no dos de cuatro.
1 · Llevas meses rechazando trabajo que sí querías
No trabajo malo, que hay que rechazar siempre. Trabajo bueno, bien pagado, de tu tipo de cliente. Si llevas tres meses diciendo que no a eso, tienes un problema de capacidad real.