Mandas la propuesta. No contestan. Y lo interpretas como un no, así que no vuelves a escribir para no molestar. Ese razonamiento, repetido cuarenta veces al año, es el error comercial más caro que existe.
Porque casi nunca es un no. Tu propuesta llegó un jueves, esa persona tenía una crisis, la dejó para el lunes y el lunes ya no existía en su bandeja. Tu propuesta no compite contra tu competencia: compite contra el resto de la vida de esa persona.
Los números, que son incómodos
La mayoría de la gente que vende servicios hace un contacto de seguimiento. Como mucho dos. Y la mayoría de las ventas que se cierran por seguimiento se cierran en el tercero, el cuarto o el quinto contacto.
Es decir: hay una franja entera de ventas que casi nadie recoge, no porque sea difícil, sino porque hay que hacer una cosa incómoda cuatro veces en lugar de una.