Facturar por horas parece lo más justo del mundo. Cobras por lo que trabajas. Y es exactamente por eso que es el modelo que más dinero te quita a lo largo de una carrera.
Los tres daños del modelo por horas
1. Penaliza la mejora
Es el problema estructural y no tiene arreglo dentro del modelo. El primer año tardas veinte horas en hacer algo y facturas veinte horas. El quinto año lo haces en seis, porque has aprendido, y facturas seis. Tu experiencia, que es lo único que has estado construyendo durante cinco años, te reduce la factura en un setenta por ciento.
Traducido: el modelo por horas convierte tu progreso profesional en una rebaja para el cliente.