Saber cuándo no hacer un trato vale más que saber negociarlo. Y los peores acuerdos de tu carrera no van a ser los que perdiste: van a ser los que ganaste y no deberías haber firmado.
Las cinco señales de salida
Cada una es motivo suficiente por sí sola. No hacen falta dos.
1. Cruza tu punto de salida
El que escribiste antes de entrar. En precio o en condiciones. Si lo escribiste en frío y ahora en caliente te parece que quizá era demasiado estricto, esa sensación es exactamente la razón por la que se escribe antes.