Es la conversación más difícil de un negocio pequeño, porque no se puede terminar y buscar a otro. La otra persona tiene la mitad de tu empresa y va a seguir teniéndola mañana.
Precisamente por eso es la que peor sale cuando se improvisa, y la que más cambia cuando se prepara.
Antes de la conversación: los hechos
Esta es la única de las tres que exige documentación previa. Sin ella, la conversación se convierte en tu percepción contra la suya, y esa discusión no la gana nadie.
Durante dos o tres semanas, apunta: