Si el contrato es bueno y el plazo es largo, el problema no es el contrato: es que falta el dinero para llegar hasta el cobro. Y eso tiene cinco soluciones, de las cuales cuatro cuestan dinero y una no.
1 · Negociar mejores condiciones (coste cero)
Siempre la primera y la que más gente se salta. Antes de buscar financiación, se negocia el contrato. La lección siguiente entra en detalle, pero el orden de preferencia es este:
- Anticipo a la firma. Entre el veinte y el cuarenta por ciento. Reduce directamente lo que tienes que poner tú.
- Hitos de pago. Facturar por fases entregadas en lugar de todo al final. Es lo que más reduce el circulante necesario.
- Cómputo desde emisión. Que los sesenta o noventa días cuenten desde que emites la factura, no desde que la aprueban internamente.
- Confirming. La joya, y merece apartado propio.