Una nota convertible, y su prima cercana el SAFE, son instrumentos que permiten levantar dinero sin fijar hoy la valoración. Se convierten en participaciones en la ronda siguiente, normalmente con un descuento.
La ventaja
Son rápidos y baratos de documentar, y evitan discutir la valoración cuando todavía no hay datos para fijarla. En una fase muy temprana esa discusión no tiene base y consume semanas.
Los dos conceptos que hay que entender antes de firmar
- El descuento. El inversor convierte a un precio inferior al de la ronda siguiente. Cuanto mayor sea, más diluyes.
- El techo de valoración. Fija la valoración máxima a la que convertirá. Si tu siguiente ronda va muy por encima de ese techo, ese inversor entra con un porcentaje mucho mayor del que parecía al firmar.
El riesgo real
La dilución se descubre después. Acumular varias notas sin haber simulado la conversión es como se llega a la sorpresa de descubrir en la ronda siguiente que se ha cedido mucho más de lo previsto.
Antes de firmar la segunda nota, haz la simulación completa de qué porcentaje representarían todas juntas en distintos escenarios de valoración. Esto es formación, no asesoramiento: la estructura se cierra con abogado.