La dilución es la reducción de tu porcentaje cuando se emiten participaciones nuevas. Es multiplicativa, no aditiva, y por eso sorprende.
El cálculo, con números
Empiezas con el cien por cien. Cedes un veinte por ciento y te queda el ochenta. Un plan de incentivos del diez por ciento te deja en el setenta y dos. Otra ronda del veinte te lleva al 57,6 %. Y una tercera, al 46,1 %.
Con dos fundadores al cincuenta, cada uno tendría el veintitrés por ciento. Y ese es un escenario normal, ni siquiera agresivo.
Por qué importa más que la valoración
Todo el mundo presume de la valoración de su ronda y casi nadie ha calculado qué porcentaje le queda después de tres. La primera es un titular. La segunda determina cuánto cobras el día que se venda.
No es necesariamente malo: el veintitrés por ciento de una empresa grande vale más que el cien por cien de una pequeña. Pero es una decisión que hay que tomar sabiendo el resultado, y casi nadie hace esta tabla antes de la primera ronda.