El vesting es un mecanismo simple: las participaciones no se entregan todas el primer día, se van consolidando con el tiempo y con la permanencia.
El esquema habitual
- Periodo total de cuatro años. Al cabo de cuatro años de dedicación se ha consolidado el cien por cien.
- Un año de carencia inicial. Si alguien se va antes de cumplir el primer año, no consolida nada. Es la cláusula que evita el escenario de los tres meses.
- Consolidación progresiva después, normalmente mes a mes.
Contra qué protege de verdad
No contra la mala fe, que es rara. Contra lo normal: que cambie el trabajo, la familia o las prioridades de alguien.
Sin vesting, el reparto no premia el trabajo: premia haber estado el primer día. Y quien se queda trabaja diez años generando valor para alguien que no está.
Cómo se plantea sin que parezca desconfianza
Con una frase que es cierta: "quiero que dejemos por escrito qué pasa si alguno de los dos tiene que salir, ahora que ninguno sabe cuál va a ser. Si lo hacemos cuando ya haya un problema, uno tendrá más que perder que el otro."
El vesting protege a los dos por igual, y esa simetría es lo que hace que se acepte.