En un contrato de servicios, la cláusula de responsabilidad es la que puede arruinarte y la que menos gente lee.
Qué hay que buscar
Un límite. Lo habitual y razonable es limitar la responsabilidad al importe del contrato, o a un múltiplo pequeño de él, y excluir expresamente los daños indirectos y el lucro cesante.
La cláusula que no se firma
Responsabilidad ilimitada, incluyendo daños indirectos y lucro cesante. Convierte un proyecto de 8.000 € en una exposición sin techo.
Un contrato cuyo peor escenario te arruina no se firma aunque el escenario probable sea excelente.
Y si el cliente no acepta ningún límite, esa negociación te está diciendo algo sobre el riesgo que ellos mismos perciben en el proyecto.
El seguro no sustituye a la cláusula
Un seguro de responsabilidad civil profesional cubre parte de esto y se necesitan los dos: el seguro paga, la cláusula limita a cuánto puede llegar la reclamación. Tener seguro no convierte una responsabilidad ilimitada en aceptable.
Esto es formación, no asesoramiento jurídico. La validez y el alcance de estas cláusulas dependen del ordenamiento aplicable.