El alcance es la descripción concreta de lo que se entrega. Y la parte que de verdad importa no es la lista de lo que entra: es la frase que dice qué pasa con lo que no está en esa lista.
La frase que hay que tener
Cualquier trabajo no descrito en este apartado se presupuestará aparte y requerirá aceptación previa por escrito.
Sin ella, el precio cerrado se convierte en trabajo infinito por importe fijo, que es peor que facturar por horas.
Y no ocurre por mala fe del cliente: ocurre porque nadie escribió dónde acababa el trabajo, así que cada petición nueva parece razonable.
Las revisiones incluidas
Se especifican con número: dos o tres rondas. Es donde se van las horas invisibles en trabajo creativo o técnico, y donde más se regala sin darse cuenta.
La frase para el momento
La mayoría de las horas regaladas se regalan porque no existía la frase escrita para decir que eso no entraba. Cuando existe y solo hay que copiarla, se dice. Cuando hay que redactarla con el cliente esperando, se cede.
Eso queda fuera de lo que cerramos, pero se puede hacer. Te paso el presupuesto de esa parte esta tarde y decides.