Una sociedad limitada es una persona jurídica separada de sus socios, con su propio patrimonio y sus propias obligaciones.
Lo que aporta
- Separación patrimonial. En principio responde la sociedad con su patrimonio, no tú con el tuyo.
- Reparto limpio entre socios. Repartir participaciones es ordenado; repartir un negocio entre dos autónomos es un lío que acaba mal.
- Permite entrada de capital. Un inversor no puede entrar en un autónomo.
- Requisito comercial para algunas grandes empresas que no contratan con personas físicas.
Lo que cuesta
Constitución, contabilidad formal, cuentas anuales y normalmente una asesoría más cara. Ese coste existe factures lo que factures, incluidos los meses malos.
Dos matices que casi nadie cuenta
- La limitación no es absoluta. Hay supuestos en los que un administrador responde personalmente, por ejemplo por actuaciones negligentes o por incumplir determinadas obligaciones.
- Los bancos la esquivan. Cuando una sociedad joven pide financiación, lo habitual es pedir aval personal del socio, y ahí la separación desaparece en la práctica para esa deuda.
Esto es formación, no asesoramiento fiscal ni jurídico. Los costes, tipos y obligaciones varían por país y cambian cada año.