Un anticipo es entre el treinta y el cincuenta por ciento del precio, cobrado antes de empezar a trabajar. Cumple dos funciones y la segunda es la importante.
Las dos funciones
Financia el arranque, para que no lo financies tú con tu propia caja.
Filtra. El que nunca iba a pagar se cae en el anticipo, y se cae antes de que le hayas dedicado cien horas. Es el filtro más barato que existe y lo aplica el propio cliente sin que tengas que investigar nada.
Cómo se pide sin que suene a desconfianza
Trabajo así con todos los proyectos: un cuarenta por ciento a la firma para reservar las fechas y arrancar, y el resto a la entrega.
"Con todos los proyectos" lo despersonaliza. "Para reservar las fechas" le da una función que beneficia al cliente y que además es cierta.
La señal que da el que se resiste
Un cliente serio no se ofende por un anticipo: lo tiene presupuestado y es práctica normal en cualquier sector. El que se resiste con argumentos vagos, no con un procedimiento interno concreto, te está avisando gratis de algo.
Y la señal más fiable de todas: quien se retrasa en el primer pago pequeño se va a retrasar en todo.