Validar no es comprobar que a la gente le gusta tu idea. Es comprobar que alguien está dispuesto a pagar por ella, y esas dos cosas se parecen muy poco.
Lo que no valida
- Que alguien te diga que es buena idea. Es gratis y es cortesía.
- Que digan que lo comprarían. Las intenciones declaradas no predicen comportamiento.
- Una encuesta con respuestas positivas.
- Registros en una lista de espera sin compromiso.
Lo que sí valida
- Una transferencia. Es el único dato incontestable.
- Una preventa, aunque sea con derecho a devolución.
- Un contrato firmado con fecha de inicio.
- Que un cliente repita. La primera compra puede ser curiosidad; la segunda es una valoración.
La pregunta que nunca hay que hacer
"¿Comprarías esto?" solo genera mentiras educadas, porque decir que no incomoda y no cuesta nada decir que sí.
Las preguntas que sí informan van sobre el pasado, no sobre el futuro: qué haces ahora con este problema, cuánto te cuesta, qué has probado ya, cuánto has pagado por intentar resolverlo. El comportamiento pasado predice; la intención declarada no.