La prospección en frío tiene mala fama porque casi todo el mundo la hace mal. Mandar el mismo mensaje a mil personas es spam. Mandar cincuenta mensajes distintos a cincuenta personas elegidas funciona casi siempre.
Dónde está la diferencia
No está en la técnica de escritura. Está en el trabajo previo de elegir a quién, y en encontrar un indicio observable de que esa persona tiene el problema.
Los números a esperar
Con una lista bien hecha y mensajes personalizados, una tasa de respuesta del diez por ciento es razonable. De cien mensajes, diez conversaciones. De diez conversaciones, dos o tres propuestas. De tres propuestas, una venta.
Con cinco contactos al día son cien al mes. Saber estos números de antemano es lo que evita abandonar en la tercera semana pensando que no funciona.
La parte legal
Contactar en frío con empresas es legal en la Unión Europea bajo condiciones: contacto profesional, relacionado con su actividad, identificándote con claridad y ofreciendo la posibilidad de oponerse a futuros envíos.
Contactar en frío con particulares con fines comerciales sin consentimiento previo no es legal en la UE. Comprar bases de datos de particulares y escribirles es sancionable.
Esto es formación, no asesoramiento jurídico: la normativa varía por país y se actualiza. Antes de montar un sistema a escala, revísalo con un profesional.