Una preventa es vender algo antes de haberlo terminado. Cumple dos funciones a la vez y las dos son valiosas.
Las dos funciones
Valida de verdad. Todo lo que no sea dinero sobre la mesa es opinión. Una preventa te dice si existe negocio antes de que hayas invertido meses.
Financia el desarrollo. Es la forma de financiación más barata que existe: no se devuelve, no diluye y no tiene intereses.
Cómo se hace bien
- Di con claridad qué existe y qué no. Prometer como presente algo que no está construido es donde esto se convierte en un problema, legal y de reputación.
- Da una fecha y una condición. Cuándo estará y qué pasa si no llega.
- Ofrece devolución. Reduce la fricción de comprar algo que aún no existe y demuestra que confías en entregarlo.
- Compensa el riesgo con precio. Quien compra antes paga menos, y eso es un trato justo, no una rebaja.
La parte legal
Vender algo que todavía no existe exige información precontractual clara sobre qué se entrega y cuándo, y respetar el derecho de desistimiento. Comunicar como disponible algo que no lo está puede constituir práctica desleal. Esto es formación y no asesoramiento: revísalo con un profesional antes de lanzar una preventa.