Una iguala es un acuerdo de servicio continuado por un importe fijo mensual. Es la forma más directa que tiene un negocio de servicios de construir ingreso recurrente.
Se define por alcance, no por horas
Es la regla que decide si funciona o no. En cuanto pones un número de horas mensuales, has vuelto al modelo por horas con otro nombre, con la discusión mensual de si esas horas se han consumido o no.
Se define por lo que está incluido: qué servicios, con qué frecuencia, con qué tiempo de respuesta y qué queda fuera.
Cómo se propone a un cliente actual
El caso natural es el cliente que te llama tres o cuatro veces al año para cosas sueltas.
Te llamo cada dos o tres meses y cada vez presupuestamos de cero. Te propongo un acuerdo mensual: incluye esto y esto, con respuesta en 48 horas, por X al mes. Para ti es previsible y no tienes que pedir presupuesto cada vez.
Lo que gana cada parte
El cliente gana previsibilidad de coste y disponibilidad. Tú ganas ingreso recurrente y dejas de vender lo mismo cuatro veces al año.
Y una condición: la iguala necesita una cláusula de preaviso. Sin ella, un contrato recurrente puede terminar el día 30 con un mensaje, y eso hace imposible planificar la caja.