El periodo medio de cobro son los días que pasan, de media, entre que emites una factura y ves el dinero. Es una de las pocas cifras que predice un problema antes de que ocurra.
Cómo se calcula
Suma lo que te deben ahora mismo tus clientes, divídelo entre lo que facturas al año y multiplica por trescientos sesenta y cinco. El resultado son días.
Si te deben 30.000 € y facturas 180.000 € al año, tu periodo medio de cobro es de unos sesenta días. Ese es el tiempo que estás financiando a tus clientes sin cobrar intereses por ello.
Lo que cuesta cada día
Cada día de cobro es dinero tuyo inmovilizado. Bajar de sesenta a cuarenta y cinco días en el ejemplo anterior libera unos 7.500 € de golpe, sin vender nada más y sin pedir financiación a nadie.
Dicho de otra forma: reducir el periodo de cobro es la forma más barata de conseguir dinero que existe, y no aparece en ninguna lista de consejos financieros porque no la vende nadie.
Cómo se baja
- Facturar el mismo día. Muchos periodos largos empiezan con una factura emitida dos semanas tarde.
- Anticipo al empezar. Entre el treinta y el cincuenta por ciento.
- Fecha concreta en el contrato. No "a la recepción", que no significa nada.
- Reclamar el día uno. Un recordatorio automático el día del vencimiento resuelve una parte enorme de los retrasos, que son administrativos y no de voluntad.
El que factura tarde y reclama tarde enseña que su dinero puede esperar.