El ticket medio es lo que deja un cliente de media en cada operación. Se calcula dividiendo lo facturado entre el número de operaciones, y es una de las palancas más desatendidas que existen.
Las tres formas de facturar más
Solo hay tres: más clientes, más veces, o más por vez. La primera es la más cara y es a la que va casi todo el esfuerzo. Las otras dos trabajan sobre gente que ya te conoce y ya te ha pagado.
Cómo se sube sin subir el precio
- Ampliar el alcance. Añadir a la propuesta algo que el cliente iba a necesitar igualmente y que tú puedes hacer bien.
- Agrupar. Un paquete de tres sesiones en vez de una suelta, con una razón real para que sean tres.
- Ofrecer una versión mayor. Mucha gente compra lo pequeño porque es lo único que le enseñaron.
- Dejar de trocear. Vender por partes lo que tiene sentido como conjunto baja el ticket y encima empeora el resultado.
Dónde está el límite
En que lo que añades tiene que servirle de verdad. Un ticket medio que sube porque metes cosas que el cliente no necesita se nota en la siguiente compra, que no llega.
La prueba honesta es sencilla: si tú fueras el cliente y supieras todo lo que sabes, ¿comprarías el paquete grande? Si la respuesta es no, no lo ofrezcas.